Para esta actividad tan sabrosa, hemos contado con la colaboración de Pablo, cocinero del restaurante El Gallo y padre de alumnos del centro, que ha venido acompañado de Laura, también trabajadora del restaurante y madre de otra alumna. Gracias a su dedicación, cercanía y profesionalidad, los niños y niñas han podido aprender de primera mano, participar activamente y, por supuesto, ¡pasarlo en grande!
Desde el centro queremos agradecer, una vez más, la predisposición y colaboración de las familias, que hacen posible este tipo de actividades tan significativas para el aprendizaje de nuestro alumnado.
La experiencia ha sido todo un éxito: han disfrutado, han aprendido y se han sentido como auténticos chefs. Ahora… ¡toca poner en práctica la receta en casa!
¡Seguro que pronto tendremos grandes cocineros y cocineras entre nosotros!
Más fotos de la mañana ponchando