Nuestras gallinas están especialmente felices en estos días. Se las ve activas, tranquilas y disfrutando del espacio que entre todos mantenemos con tanto cariño. Son una parte muy importante de nuestro huerto, ya que nos enseñan a respetar y cuidar a los animales, además de ayudarnos a comprender mejor los ciclos de la naturaleza. Hasta 10 huevos han encontrado un día.
En los bancales, las habas siguen creciendo con fuerza, mientras que los ajos, que llevamos meses cuidando con constancia, pronto estarán listos para ser recogidos. También hemos comenzado nuevas plantaciones: tomates, pimientos y berenjenas ya están en la tierra, iniciando su camino para convertirse en los próximos protagonistas de nuestro huerto.
Además, hemos sembrado girasoles, que poco a poco irán creciendo hasta llenar de color y alegría nuestros espacios. Cada grupo de alumnos y alumnas se encarga de diferentes tareas a lo largo de la semana: regar, plantar, limpiar, observar y cuidar. Este trabajo compartido no solo mantiene el huerto en buen estado, sino que también fomenta la responsabilidad, el trabajo en equipo y el respeto por la naturaleza.
El huerto escolar es mucho más que un espacio de cultivo; es un lugar de aprendizaje vivo, donde el alumnado desarrolla habilidades, valores y una conexión especial con el entorno. Sin duda, esta primavera nos está regalando momentos únicos que seguiremos disfrutando y cuidando entre todos.
En esta carpeta están las fotos que vamos haciendo de los trabajos del huerto. AQUÍ